Llevas tiempo usando WhatsApp para conseguir clientes para tu negocio.
Y hay algo que no cuadra.
Tienes contactos. Tienes algo que ofrecer que de verdad puede ayudarles. Pero los mensajes no funcionan como deberían. Algunos no responden. Otros dicen que no les interesa antes de saber de qué va. Y tú te quedas con la sensación de que algo falla, pero no sabes exactamente qué.
No es que el mercado esté saturado.
No es que tus contactos no tengan interés.
Es que el mensaje no está construido para esa persona concreta. Y la diferencia se nota al instante. Aunque no sepas verlo tú, tu contacto lo siente. Y no responde.
Tu contacto recibe decenas de mensajes parecidos al tuyo cada semana.
Su cerebro lleva años entrenado para reconocer el tono, el ritmo, la estructura de alguien que quiere venderle algo. Y cuando lo detecta, cierra. Sin pensarlo. Sin mala intención. Es automático.
La única forma de evitarlo es construir un mensaje que no suene a mensaje de prospección. Que suene a ti, hablándole a él, en ese momento concreto de vuestra relación.
Cuando el mensaje está escrito para él, la conversación se abre.
Eso no se consigue con una plantilla. Se consigue con criterio aplicado a cada situación.
Eso es lo que hago. Construyo ese mensaje contigo.
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01
Dejas tu emailTe llega un mensaje con las preguntas que necesito sobre tu contacto: quién es, qué relación tenéis, en qué momento está. Tres minutos para responderlas.
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02
Agendas la llamadaLlego con el mensaje construido. Lo revisamos, lo ajustamos, te lo quedas.
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03
El mensaje listo ese mismo díaNo una plantilla. No un guión genérico. Un mensaje escrito para esa persona, en tu tono, para ese momento concreto. El objetivo: que responda. Y que esa respuesta sea el principio de una conversación real.
La semana pasada construí un mensaje para un profesional que llevaba meses sin saber cómo acercarse a un contacto clave. Tenía la relación, tenía el contexto, tenía algo que ofrecerle. Solo le faltaba el mensaje.
Lo envió esa misma tarde. Al día siguiente tenían una conversación abierta.
No cambió el producto. No cambió el contacto. Cambió el mensaje.
Si tienes una cartera de contactos y usas WhatsApp para abrir conversaciones de negocio, esto es para ti.
Soy copywriter especializado en sistemas de conversión. Lo que hago aquí es aplicar ese criterio a una situación concreta: tu contacto, tu relación, tu momento. No doy plantillas. Construyo el mensaje para esa persona específica.
P.D. En la llamada no te vendo nada. Te entrego un mensaje listo para usar. Si después quieres entender cómo tener este criterio trabajando para ti de forma sistemática, me lo preguntas. O no. Tú decides.
Juan Luis Serrano
juanluisserrano.es